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rincon

dos

Nagy Istvan · 1 hete
Lo que no logró el océano Pacífico con su paciencia parecida a la
eternidad, lo logró la escueta y dulce oficina de correos de San Antonio:
Mario Jiménez no sólo se levantaba al alba, silbando y con una nariz fluida
y atlética, sino que acometió con tal puntualidad su oficio, ...

uno

Nagy Istvan · 1 hete
En junio de 1969 dos motivos tan afortunados como triviales condujeron
a Mario Jiménez a cambiar de oficio. Primero, su desafecto por las
faenas de la pesca que lo sacaban de la cama antes del amanecer, y casi
siempre, cuando soñaba con amores audaces, protagonizados por heroínas
tan abrasadoras como ...
Nagy Istvan